viernes, 20 de julio de 2018

FRENTE A FRENTE + LA ESPERA INTERIOR




FRENTE A FRENTE







      No la imaginaba tan cercana y estaba a su lado. Desde hacía tiempo Ella la venía observando y esperaba el momento idóneo para hacer las presentaciones pertinentes. Su vida se había transformado últimamente en un sin sentido, pero pese a ello, nunca se le había pasado por la cabeza dar el paso. Tenía todavía una vida por delante, una profesión y buenos amigos. Pero su presencia aquí había llegado a su fin. Todavía no lo sabía, pero Ella le acompañaba ya en su vagar por los recovecos de sus días. Se acabó todo cuando aquella noche, durante uno de sus paseos por los alrededores de su casa de campo, se topó con Ella frente a frente. Notó la caricia gélida de quién sabe del frío, la aspereza de quién camina por la rudeza del mundo y el aliento fétido de quién día a día busca la vida de la cual nutrirse. Sin embargo, esa noche, cuando todas esas sensaciones embriagaban su cuerpo, se vio entregando sus manos a las de Ella, y con su cara pegada a la suya, pronunció el que sería su último pensamiento: "Estoy en paz y soy libre".



LA ESPERA INTERIOR





     
 Ella se reclina delicadamente sobre el espaldar de algún sillón donde cientos de veces, estuvo sentado su amado. Mira al retratista, con una mirada invadida por la nostalgia y la fe. Quiere y espera secretamente en su interior que aquel que partió en busca de fortuna y aventuras, regrese en pos de un amor interrumpido por el ímpetu y la pasión de la juventud. "¿Volverá?", se pregunta cuando una fina lluvia tintinea sobre los cristales de la ventana. Pero solo el silencio responde a su pregunta. Y las gotas de lluvia afuera, siguen empapando las madreselvas y los jazmines, cuyos olores, sin embargo, hacen presagiar el regreso del amor de su vida. Este morirá en los albores del amanecer, cuando los brazos de su enamorada lo aprisionen entre la dulzura y la pasión. El amor exige ese sacrificio.